Artemisa, Flora y Fauna

Control de Aves Urbanas

ARTEMISA, FLORA Y FAUNA, realiza control de aves urbanas como palomas, estorninos, gorriones, gaviotas y mamíferos como conejos y roedores, mediante capturas selectivas utilizando jaulas trampa.

En ARTEMISA, FLORA Y FAUNA somos especialistas en el control con Aves Rapaces usando técnicas de Cetrería. Método natural en el que las especies a combatir huyen de su enemigo natural al verlo.

Hacemos un estudio de la zona a controlar, estudiando la etología de la especie, costumbres, posaderos, zonas de alimentación, e ideamos un Plan de acción.

Reducimos la población de animales a combatir por debajo del umbral de daño económico.

Control de palomas

La paloma es uno de los animales que mejor se ha adaptado a vivir en las ciudades. La similitud del medio urbano con su medio natural, la ausencia de depredadores y la abundancia de alimento han permitido su proliferación.

La gran densidad de palomas en muchas ciudades ha hecho que entre la población se desarrollen grandes simpatías hacia ellas, por su mansedumbre y por la alegría que pueden aportar al medio urbano, así como grandes odios, por la suciedad que generan y por la posibilidad de que sean un reservorio de organismos patógenos para el ser humano y para otros animales domésticos.

Las palomas se han convertido en una plaga en muchas ciudades

La paloma bravía tiene su hábitat natural en los acantilados costeros, donde ubica sus nidos. En las ciudades, las palomas han encontrado estructuras similares en la arquitectura de muchos edificios, utilizando como posaderos o lugares para colocar sus nidos tejados, voladizos, alfeizares, buhardillas o cornisas. Además, carecen de depredadores naturales y el alimento es abundante en el entorno urbano, lo que les ha permitido proliferar hasta alcanzar densidades poblacionales que llegan incluso a plantear problemas de salud pública.

Además, las palomas son aves sedentarias y residentes, que tienden siempre a volver al lugar donde nacieron, por lo cual resultan difíciles de ahuyentar. En la actualidad, las palomas urbanas son consideradas como una plaga y son cada vez más las ciudades que en sus ordenanzas penalizan la alimentación artificial de estas aves que llegan a causar no pocos problemas y molestias.

Las palomas causan daños en edificios, monumentos y parques

Uno de los principales problemas que traen consigo las altas densidades de palomas es el volumen de sus excrementos, que ensucian y causan un importante deterioro en elementos arquitectónicos pétreos y metálicos. Una paloma adulta puede llegar a producir hasta 12 kg de excrementos al año, y estas heces contienen importantes componentes ácidos, principalmente fosfóricos y úricos, que pueden llegar a tener un alto poder corrosivo. Tanto es así, que las altas concentraciones de heces de paloma pueden causar la muerte de la vegetación de parques y jardines.

Los estudios señalan a las palomas como vectores de transmisión de patógenos

Recientemente se ha publicado un estudio de investigadores españoles que tras analizar muestras procedentes de palomas de las calles de Madrid concluye la elevada presencia de dos patógenos zoonóticos en las palomas asilvestradas de la capital española: la ya nombrada bacteria Chlamydophila psittaci y Campylobacter jejuni.

El estudio señala que la infección por estos dos patógenos resulta asintomática en las palomas, que no muestran ningún signo clínico perjudicial. Sin embargo, en los seres humanos estas dos bacterias son causantes de enfermedades. De hecho, Campylobacter jejuni es considerada como uno de los principales patógenos responsables de la diarrea aguda en el mundo, en varios países por delante de las especies del género Salmonella.

¿Hay que eliminar a las palomas de las ciudades?

Las palomas no tienen por qué ser una presencia indeseable en las ciudades. Lo aconsejable es mantener sus poblaciones en una densidad adecuada, de modo que no causen un deterioro en los elementos arquitectónicos ni en las zonas ajardinadas ni lleguen a suponer un problema serio de salud pública.

Controlar la densidad de las palomas urbanas

Para controlar la densidad de palomas existen diversos métodos, el primero de los cuales consiste en no proporcionar alimentos a estas aves, para lo cual muchas ciudades han incluido en sus normativas la prohibición de alimentar a las palomas.

Otras actuaciones eficaces contemplan la eliminación de bebederos y de lugares de cría y asentamiento como forma de disminuir el número de ejemplares. La colocación de jaulas trampa selectivas para disminuir en gran cantidad su número y el empleo de Aves Rapaces, depredadores naturales que al verlos huyen del lugar donde se encuentran.

 

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